miércoles 23 de diciembre de 2009

NAVIDAD, UNA FIESTA TRADICIONAL


Les deseo a todos, creyentes o no, que esta Navidad sea un bonito día de encuentro.
Desde pequeño conservo recuerdos de las Fiestas, y lo que más atesoro es que pese a haber vivido la familia momentos terribles, Siempre pero Siempre se celebró para nosotros.
Hoy que las ausencias son más profundas yo rescato esa enseñanza: y Celebro la vida, el feliz encuentro.
Entonces me esfuerzo, esa noche será para ofrecer lo mejor, seré un buen Anfitrión.
Mi amplia casa dará cobijo a todos, hasta Gustavo vendrá luego de medianoche con nosotros.
Como vienen los hijos de mi primo de Buenos Aires voy a comprar abundantes fuegos de artificio ya que en la gran ciudad ellos no están acostumbrados a su uso y causan verdadera sensación.
Que este buen espíritu se sume a todos ustedes para vivir una jornada memorable.
¡Que el Niño Dios llene de regalos a todos los niños sin distinción y condene a la historia al falso Papá Noel creado por la Coca Cola!

jueves 17 de diciembre de 2009

MI HISTORIA: LA VERDAD DE VIVIR SÓLO


¿Cuando en mi vida tendí una cama?
¿Cuando ordene?
¿Cuando lave?
¿Cuando me preocupe por dejar luces apagadas, puertas cerradas?
¿Cuando me preocupe por tener lo necesario para cocinar?
¿Cuando cocine con regularidad?
¿Cuando lave platos más de un día?
¿Cuando me preocupe por tener toallas y jabón?
¿Cuando por tener ropa limpia que ponerme?
Y podría seguir.
NUNCA
Y sin embargo se hacer todo eso. Lo aprendí mirando en casa.
Basto que estuviese sólo para que lo hiciera.
Vaya en esto un sincero homenaje a mi Madre y a las mamás en general.
Porque hago lo que jamás pensé que haría. Y en casa no lo hacía.
Sólo resisto en dos cosas: no soy ordenado, mi máxima reza "siempre alguien ordenará" y no plancho. Algo le iba a tocar a Gustavo je je!

MI HISTORIA: EN EL CAMPO


¿Que me llevó a vivir sólo?
En la casa de mis padres en pueblo Alto tenía todo el confort que se disponía en el momento: desde mi cama tenía los tres controles que operaban la tele conectada al cable, la videocasetera, otro el Centro Musical con triple bandeja de cd y al alcance de mi mano el teléfono y el celular.
Simple: que se llega a una edad en que uno necesita ser libre.
Pasada nuestra convivencia con Gustavo en el departamento de Darío y Julián no teníamos lugar. Por eso cambié el confort por mi austero destino campestre.
El andar en hoteles o en mi pieza en casa de mis viejos no era cómodo. Necesitábamos lo nuestro.
Pero esa ida mía fue el comienzo de un camino hacia la prosperidad. No hubo crisis ni año en que no progresaramos.
Con Gustavo concebimos un ámbito grande donde recibir a nuestros amigos. Así que pronto se construyó el asador cubierto y luego encaramos la casa de más de 100 metros cuadrados cubiertos.
Siempre me gustó el campo pero con una ciudad cerca. Es bello y tranquilo.
El agua pura sale de una perforación. No hay cobertura de la compañía telefónica ni de televisión por cable.
Pero a la hora de cocinar iba a descubrir una cruel realidad: no se puede detener a los insectos. Así que debo cocinar todo con tapa so pena de comer escarabajo frito con las papas. Tienen una cancha para venir volando y sumergirse en el aceite digna de admiración.
Lo otro bueno fue comprar una piscina más grande de fibra de vidrio.
A poco que me fui quedando Gustavo comenzó también a quedarse.
Lo devoraban los celos.
Y obvio, tenía razón porque yo no soy fiel para nada.
Pero tengo una norma: en mi barrio nada y en mi casa menos. Mi casa es objeto de respeto por mi parte.
Eso no quita que mis amigos solteros hayan venido con algún muchacho respetable y hayan aprovechado la habitación de huéspedes para concretar con comodidad sus impulsos sexuales je je je!
En eso soy yo mucho más liberal que Gustavo quién sin embargo tolera esas cosas.
Comprende que nosotros no tuvimos un lugar y como yo permite a los amigos tenerlo siempre que se trate de personas confiables.

miércoles 16 de diciembre de 2009

MI HISTORIA: DE VIVIR SOLO A CASARME


En el año 2000 en unos terrenos campestres propiedad de mi madre Gustavo y yo decidimos construir un quincho, que es una construcción basada generalmente en seis postes de madera sobre la cual se monta una armazón también de troncos de madera, sobre la cual se colocan paneles de paja. El resultado es un ambiente en extremo confortable, ya que aísla tanto del calor como del frío.
Una cosa lleva a la otra y ya que estaba se hizo una perforación hasta la napa de agua, que es potable, y pequeñas paredes cuyos huecos para ventanas se cerraron con marco de madera y tela metálica para evitar mosquitos y otros insectos abundantes en el campo. Para proteger de viento y lluvia se colocaron cortinas plásticas en el exterior que enrollandolas se abren y luego se bajan y fijan con lo cual la habitabilidad era óptima.
Para completar se hizo un pasillo y baño, se trajo la vieja y pequeña piscina de fibra de vidrio y todo estuvo listo.
No teníamos nada allí pero ya de entrada armabamos la carpa bajo en quincho y nos entregabamos a unas desenfrenadas orgías nocturnas en nuestro lugar.
Con las cortinas pasillo y baño trajimos dos colchones un banco algo largo una mesita plegable y dos banquitos de camping. Sobre el banco de madera la garrafa con hornalla para cocinar y sobre una vieja mesa de luz el televisor.
Las cortinas y baño nos dieron más privacidad y pudimos realizar luchitas y corridas, estas últimas son cuando uno quiere coger a otro y el otro huye y donde es atrapado es penetrado y cogido y zafa y huye hasta que es atrapado nuevamente y penetrado otra vez hasta que acorralado es finalmente penetrado y gozosamente cogido hasta que el otro le eyacula toda la leche en la colita.
De a poco me fui quedando en este lugar rural.
Fue una transición.
Nunca me fui de casa.
Sólo fui desapareciendo.
Recuerdo los comienzos. Cocinar lo que a uno le gusta: milanesas con papas fritas y huevos fritos.
Gastaba cantidades industriales de aceite. Freía todo alimento que se me pusiera a tiro. Tanto que mi tío una vez siendo por mi consumo de aceite me dijo: poder hervir algo. ¡Como me reía! Era la verdad.
Y en el televisor blanco y negro recuerdo el final de transmisión con un vil programa evangélico que mostraba los billetes de cien pesos dólares entrando en la caja del negocio al haberse convertido a esa horrenda versión del reino de dios.
Ese fue mi comienzo sólo.

lunes 14 de diciembre de 2009

IDENTIDAD: SOY GAY


Me gustó mucho el Cartel que Ethan Hunt colocó en su blog Rockola Music para su difusión y decidí subirlo.
Porque hay mucho que decir.
En estos tiempos en Argentina hay un creciente avance del sentido común para permitir a las parejas lograr una Unión Civil con los mismos derechos que el matrimonio.
De a poco las obras sociales cubren a las parejas y existe en la ciudad de Buenos Aires una unión civil parcial donde curiosamente, la han aprovechado en un 70% heteros (Jha! Vaya eso para los religiosos y su Santidad del matrimonio) en una muestra que los derechos son para todos.
En está época de avance de la derecha y de los fundamentalismos religiosos debemos velar por nuestros derechos y defender nuestro modo de vida.

sábado 12 de diciembre de 2009

DESPEDIDAS DE AÑO. Las Fiestas SIN FIN

No se si tenemos muchos amigos pero lo cierto es que hasta el blog se resiente del abandono (no anda internet nuevamente en casa pero no es ese el problema)
La causa: una sucesión interminable de Despedidas de Año. Se suceden viernes sábados y hasta domingos.
Del trabajo, de amigos no de ambiente, de mi Partido Político, parientes, la carne asada no falta, vino, cerveza, y mis terribles tragos con vodka que además de amenizar los festejos terminan poniendo a todos borrachos con las desopilantes actuaciones que ello implica (yo me detengo Siempre en el umbral de seguridad para no soltar algo indebido frente a gente que no está acostumbrada)
Gustavo también. Me sigue pero sabe frenar.
Y todo esto cuando necesito, me es imperativo BAJAR DE PESO.
Tarea absolutamente imposible.
Nada detiene a mis voraces visitas. El sábado pasado hice un cordero vil. El desgraciado bichejo se había comido todas las hierbas de la pampa y, muy lejos de mi añorado cordero patagonico, este tenía una grasa y gusto excesivos. Parecía que estábamos masticando un cordero vivo. Ello no fue obstáculo: se lo comieron todo.
Yo por mi parte no como más esas ovejas desgraciadas. Esperaré a conseguir un patagonico.
Pero anoche los festejos fueron dobles. Un doble festejo institucional en donde vivo, y participo en política: Pueblo Norte.
Entre las 20 y las 21 un festejo con bocaditos, sandwich y cerveza y luego el segundo con parrillada postre y vinos espumantes.
Y para esta noche está la Despedida con los amigos Gays organizada por Gustavo.
¿sobrevivire a tanto?

miércoles 2 de diciembre de 2009

MI HISTORIA: ENCONTRANDO EL AMOR


Esa noche de fines de abril todavía hacia un calor considerable.
Yo andaba yirando en mi Renault y francamente no había nadie en la calle, y lo que había realmente dejaba mucho que desear.
Pero de repente apareció en su autito claro la vaca a la cual yo le había ganado el coloradito en el boliche en venganza por no saludar.
Quedaba un último taxi boy que más que pagar por sus servicios estaba para tirarle un sandwich para que saciara su hambre.
Pero como la vaca lo yiraba (yo hablo como sí yo fuera muy flaco) yo comencé a hacer lo mismo con el propósito de que al sentirse codiciado al tener a dos, aumentara la cotización y cagarle así el levante a la vaca.
Así que pasaba, lo miraba, asentia, lo cual decidió a la vaca que tras detenerse y conversar con el horrible taxi se batió en retirada a dormir sola, seguramente ante el precio exhorbitante. Aunque no se sí no me hubiera divertido más que se fuera con el monstruo, je je je!
Seguí dando vueltas y no había nadie.
No sabía que esa sería mi noche de suerte.
Me volvía cuando en una esquina veo a Gustavo.
Me detuve y vino. ¡Que alegría!
Y de ahí a peregrinar buscando motel. Todos llenos hasta llegar al más lamentable de todos.
Era Espantoso, el baño estaba inundado por una cascada de agua de un caño roto. Lo único bueno esa el enorme espejo en la pared que sin dudas escondería las manchas de humedad que florecian en todas partes.
Fue transar fogosamente y tras un buen 69 me poseyo. Fueron cuatro vaivenes en mi colita y acabó. Tanto lo excitaba yo. Luego recargo y volvió a penetrarme. Yo me pajeaba y al acabar yo acabó el. Abrazados y sintiendo su leche hirviente hacer burbujitas en mi colita nos juramos volver a encontrarnos.
No pudimos esperar al fin de semana. El martes era nuevamente poseído por Gustavo en un bonito Motel. Ese fue nuestro primer día de Amor en pareja hace ya casi 18 años.