
¿Que me llevó a vivir sólo?
En la casa de mis padres en pueblo Alto tenía todo el confort que se disponía en el momento: desde mi cama tenía los tres controles que operaban la tele conectada al cable, la videocasetera, otro el Centro Musical con triple bandeja de cd y al alcance de mi mano el teléfono y el celular.
Simple: que se llega a una edad en que uno necesita ser libre.
Pasada nuestra convivencia con Gustavo en el departamento de Darío y Julián no teníamos lugar. Por eso cambié el confort por mi austero destino campestre.
El andar en hoteles o en mi pieza en casa de mis viejos no era cómodo. Necesitábamos lo nuestro.
Pero esa ida mía fue el comienzo de un camino hacia la prosperidad. No hubo crisis ni año en que no progresaramos.
Con Gustavo concebimos un ámbito grande donde recibir a nuestros amigos. Así que pronto se construyó el asador cubierto y luego encaramos la casa de más de 100 metros cuadrados cubiertos.
Siempre me gustó el campo pero con una ciudad cerca. Es bello y tranquilo.
El agua pura sale de una perforación. No hay cobertura de la compañía telefónica ni de televisión por cable.
Pero a la hora de cocinar iba a descubrir una cruel realidad: no se puede detener a los insectos. Así que debo cocinar todo con tapa so pena de comer escarabajo frito con las papas. Tienen una cancha para venir volando y sumergirse en el aceite digna de admiración.
Lo otro bueno fue comprar una piscina más grande de fibra de vidrio.
A poco que me fui quedando Gustavo comenzó también a quedarse.
Lo devoraban los celos.
Y obvio, tenía razón porque yo no soy fiel para nada.
Pero tengo una norma: en mi barrio nada y en mi casa menos. Mi casa es objeto de respeto por mi parte.
Eso no quita que mis amigos solteros hayan venido con algún muchacho respetable y hayan aprovechado la habitación de huéspedes para concretar con comodidad sus impulsos sexuales je je je!
En eso soy yo mucho más liberal que Gustavo quién sin embargo tolera esas cosas.
Comprende que nosotros no tuvimos un lugar y como yo permite a los amigos tenerlo siempre que se trate de personas confiables.